Comienza el 2020 y en FLYERALARM estamos de celebración.

retrospectiva

Hemos cumplido nuestra primera década como sociedad en España y no podríamos estar más contentos.

Hacernos un hueco no fue precisamente coser y cantar. Y aunque nosotros no estuvimos desde el comienzo, en el año 2002, en ese garaje de Wurzburgo (Baviera, Alemania), imprimiendo flyers, sí sabemos lo que significa echar más horas que el sol, dejarnos la piel todos los días y buscar soluciones, incluso más allá de nuestras posibilidades para sacar adelante los proyectos de nuestros clientes.

Iniciamos en el año 2009, cuando en la radio sonaba una conocida canción de Macaco, llamada <<Moving>>. Nos establecimos en una localidad valenciana, llamada Riba-roja del Turia. Nos integramos rápido y logramos ganarnos el cariño y la confianza de la amable comunidad ribarrojera. El boca a boca nos abrió muchas puertas y fue nuestra principal herramienta de marketing por aquel entonces. Pero también practicamos el Moving y nos movimos mucho. Atrajimos y enamoramos a decenas de clientes con productos pioneros, como nuestras latas publicitarias y nuestras impresiones en Stafix (material que se adhiere a cualquier superficie gracias a su carga electroestática). Trabajamos de sol a sol en nuestra humilde tienda-oficina, diseñando centenares de cartas para bares y restaurantes, carteles y libros para fiestas y como no, tarjetas de visita. Patrocinamos pequeños eventos deportivos y asociaciones locales y hasta llegamos a ser uno de los patrocinadores principales de la Valencia Fashion Week.

Con el auge del comercio electrónico, llegó nuestra oportunidad. Notamos que Valencia se nos quedaba pequeña y había otros puntos en la Península que estaban empezando a crecer.

Parece que fue ayer cuando cargamos el camión para hacer nuestra primera mudanza, aunque ya han trascurrido casi 6 años. Dejamos nuestra amada Valencia para afincarnos en Las Rozas de Madrid.

Por aquel entonces, éramos un equipo de solo dos personas. Los roceños nos acogieron nada más llegar y a pesar de no ser la única imprenta en el polígono industrial Európolis, el público apostó por nosotros.

Muchas de las personas que a día de hoy consideramos amigos, nos visitaron nada más abrir las puertas en septiembre del año 2014. Al principio solo pocos entendían el concepto de nuestro negocio. Nos preguntaban: ¿imprimís en la trastienda? Nos preguntaban acerca de la actividad de nuestro negocio. ¿Qué significa vuestro nombre? Incluso llegaron a pensar que vendíamos alarmas.

Al público le asombraba que fuéramos capaces de ofrecer precios tan competitivos, importar toda la mercancía de Alemania, y además ofrecer tanta cantidad y diversidad de producto. Pero lo cierto es que los que probaban nuestros servicios, volvían encantados.
Con el paso del tiempo, notamos que a nuestros clientes les interesaban mayoritariamente nuestras muestras de producto. Por tanto, decidimos crear muestras de producto específicas para que cualquier cliente, en cualquier punto de España, pudiera obtener una muestra sin necesidad de desplazarse a nuestra tienda.

En julio de 2019 y tras muchas deliberaciones, decidimos dar un giro a nuestra estrategia y estructura interna. Cerramos nuestra tienda física en Las Rozas de Madrid y comenzamos a operar exclusivamente online. Nos expandimos y establecimos una oficina en Barcelona y también en Madrid capital.

Mejoramos procedimientos de trabajo e implementamos nuevas herramientas de comunicación para facilitarle a nuestros clientes contactar con nosotros y seguir sus pedidos en tiempo real. También aumentamos nuestra presencia en redes sociales. Comenzamos a publicar contenido didáctico y con esto apostamos por el crecimiento personal de nuestros clientes. Esperamos que nuestros valores lleguen a una amplia comunidad de usuarios y que estos puedan compartirlos.

Nuestra familia ha ido aumentando poco a poco, hasta el punto de disponer de departamentos dedicados en España.
Contratamos a recursos internacionales. Aparte de hablar alemán y español (como siempre hemos hecho), en FLYERALARM España ahora hablamos: inglés, francés, flamenco y portugués.

Esta innovación cultural y lingüística, nos permite enfocar nuestros proyectos desde varios ángulos que antes desconocíamos. Este cambio ya no solo le aporta valor a la empresa, sino a todas las personas que trabajamos en ella. Estamos convencidos que esta diversidad, nos servirá, sobre todo para mejorar nuestros servicios y nos ayudará a fortalecer las relaciones con nuestros clientes.

A pesar de que muchas veces nos hayamos presentado como uno de los grandes, o incluso, el más grande de este mundillo de la impresión online, y aunque sea cierto que FLYERALARM a día de hoy juegue en la primera división europea, mantenemos el humilde espíritu de una start-up y todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Hoy en día conservamos muchos de aquellos clientes que recibimos personalmente en nuestra tienda en Ribar-roja del Turia y en Las Rozas de Madrid. Hemos aprendido mucho en estos diez años y hemos crecido junto a aquella buena gente, que hoy en día forma parte de nuestra gran familia.
Hemos tenido la suerte de hacer buenos amigos en nuestro camino y esperamos hacer muchísimos más. Hemos logrado llegar hasta aquí, gracias a la confianza que han depositado en nosotros más de 1,5 millones de clientes.
Nuestra historia no ha hecho más que empezar y contamos contigo para escribir los capítulos de su futuro.

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